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30 Años Después, La Ley Del Estado De Santuario De Oregon, Sirve Como Modelo Para Los Demás


Versión en inglés (English version): 30 Years Later, Oregon’s ‘Sanctuary State’ Law Serves As A Model For Others

La ley de Oregon prohíbe el uso de recursos estatales y locales para hacer cumplir la ley federal de inmigración, si el único delito de una persona es estar en el país ilegalmente. Y esto no tiene nada que ver con el presidente Donald Trump. 

Lo que muchos llaman la “Ley de Santuario” de Oregon, data de hace 30 años — y en el momento de su implementación, no fue algo polémico.

El camino para convertirse en un estado santuario comenzó en el restaurante Hi Ho en Independence, Oregon, el 9 de enero de 1977, cuando varios policías se acercaron a cuatro hombres chicanos. 

Sin mostrar una orden judicial y sin identificarse, la oficial Janet Davidson y tres oficiales de la oficina del alguacil del condado Polk, comenzaron a interrogar a los hombres sobre su estatus migratorio. 

Uno de los oficiales sujetó el brazo de uno de los hombres, Delmiro Treviño, y lo obligó a pararse en medio del restaurante frente a otros clientes. Treviño, un ciudadano estadounidense de ascendencia mexicana, presentó más tarde lo que se convertiría en una demanda colectiva en la que dijo que, ser confrontado públicamente lo hizo sentir humillado.

Sólo fue liberado después de que Davidson identificó a Treviño como un “antiguo residente” de Independence.

En el juicio posterior se acusó a los oficiales de actuar bajo la autorización del Servicio de Inmigración y Naturalización, INS (por sus siglas en inglés), agencia federal que supervisaba la aplicación de la ley migratoria en ese momento. 

Diez años más tarde, el abogado que presentó la demanda en nombre de Treviño y de otros, terminó en la legislatura estatal, en donde el caso, impulsó un proyecto de ley que al final resultó en la “Ley de Santuario” de Oregon.

La ley evitó efectivamente que la policía local y los oficiales del alguacil aplicaran la ley federal de inmigración.

“A la policía de hecho le gustó mucho esta ley”, dijo Rocky Barilla, el abogado de Treviño, quien posteriormente patrocinó el proyecto de ley como legislador demócrata en la Legislatura Estatal de Oregon.   

La ley De Oregon: Un Modelo Para Los Demás 

Aparte de las agencias de gobierno y de los activistas de inmigración, la “Ley de Santuario” de Oregon ha sido una parte reservada de la historia del estado.

“No es una ley que realmente haya atraído mucha atención, en realidad, hasta este año, tal vez estos últimos dos meses”, dijo Juliet Stumpf, profesora de derecho de inmigración en la Escuela de Derecho Lewis & Clark en Portland. “En este momento, hay muchas ciudades y pueblos que están buscando esa ley y modelándola de acuerdo a sus propias resoluciones locales”.

Trump entró en la oficina prometiendo asegurar las fronteras de la nación y deportar a millones de personas que están en el país ilegalmente. Inclusive ha dado nueva autoridad a los oficiales federales de inmigración y prometió aumentar las deportaciones. La administración también ha buscado una mayor cooperación entre los oficiales federales de inmigración y la policía local.

“Para aquellos que siguen buscando la entrada ilegal e impropia a este país, se les advierte: Esta es una nueva era. Esta es la era Trump”, dijo el Procurador General Jeff Sessions con una sonrisa, mientras recorría la frontera entre Estados Unidos y México, este mes. “La anarquía, la abdicación del deber de hacer cumplir nuestras leyes y las prácticas de captura y liberación a la antigua han terminado”.

La retórica sobre las políticas de inmigración y los cambios durante la campaña presidencial del 2016 se ha traducido en más de 100 proyectos de ley de inmigración que están siendo examinados en las legislaturas de todo el país, dijo Ann Morse, directora del programa Immigrant Policy Project en la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales.

Ella dijo que esa cifra es el triple de proyectos de ley introducidos en las legislaturas estatales del año pasado. 

Morse dijo que hay aproximadamente 29 estados que consideran proyectos de ley para prohibir las políticas de santuarios, 15 con legislación que apoya la protección de inmigrantes ilegales en el país y 12 con proyectos de ley que harían ambas cosas. 

“Lo que los estados están tratando de hacer es navegar esa tensión entre mantener los asuntos de seguridad nacional y también proteger la seguridad pública”, dijo. 

La Legislatura de California está debatiendo un proyecto de ley similar a la de Oregon, que prohibiría a la policía local y estatal el hacer cumplir la ley federal de inmigración. Mientras tanto, legisladores en Texas están ponderando la legislación que castigaría a ciudades y condados que no cooperan con los funcionarios federales de inmigración.

Lo que se necesita, dice Morse, es una política uniforme de inmigración a nivel federal. Si la revisión de inmigración ocurre bajo la administración Trump, los estados liberales como Oregon y California pueden tratar de combatirlo.

“Un mosaico de políticas no le sirve a nadie”, dijo. “Eventualmente, se tiene que tener algo que sea uniforme, para que cualquier residente de un estado sea tratado igual que un residente de cualquier otro estado”.  

Una Demanda Se Convierte En Ley 

Rocky Barilla fue el abogado detrás de la demanda que surgió a causa del incidente en el restaurante Hi Ho, y más tarde fue el legislador detrás del proyecto de ley que convirtió a Oregon en un “estado santuario”.

“Para ser honesto, esto no estaba destinado a ser una ley de santuario”, dijo. “Estaba pensado para proteger los recursos de la ciudad y no usarlos para suplantar el gasto federal”. 

En 1977, un hombre entró en el despacho de abogados de Barilla en Salem, molesto por la forma en que había sido tratado por la policía. Fue Treviño, quien dijo que la Oficina del Alguacil del condado Polk lo acosó en Independence.

La demanda colectiva que Barilla presentó en última instancia afirmó que, durante varios años, la Oficina del Sheriff del Condado de Polk y otras agencias policiales de todo el estado, habían adoptado un patrón y práctica, de detener, interrogar, y acosar a personas por el color de su piel y porque eran de ascendencia mexicana.  

“Los oficiales del alguacil del condado Polk decían de vez en cuando: ‘Bueno, no tenemos nada que hacer, vamos a ir a la parte mexicana de la ciudad’”, dijo Barilla.

El Servicio de Inmigración y Naturalización en repetidas ocasiones ordenó, instruyó y permitió, que el condado Polk y otras agencias de aplicación de la ley de Oregón, tomaran acciones que la demanda mencionaba.

La demanda fue rechazada más tarde, pero no sin una declaración de ambas partes en la que el gobierno federal aclaró su política. 

En la estipulación fechada el 17 de julio de 1978, INS dijo que no es su política, autorizar detenciones de inmigración por parte de la policía local por teléfono. Más bien, los oficiales de INS deben estar presentes, según la estipulación establecida. 

Casi una década más tarde, como demócrata en la Cámara de Representantes de Oregón, Barilla patrocinó un proyecto de ley destinado a romper la relación entre la aplicación de la ley local y la ley federal de inmigración. 

“Ninguna agencia policial del Estado de Oregón o de ninguna subdivisión política del estado utilizará fondos de la agencia, equipo o personal con el propósito de detectar o aprehender a personas cuya única violación de la ley es que son personas de ciudadanía extranjera presentes en los Estados Unidos, en violación de las leyes federales de inmigración “, dice la ley. 

Al discutir el proyecto de ley con la policía y los miembros de ambas partes, Barilla encontró que los gobiernos locales no querían gastar dinero haciendo cumplir leyes que no tenían que. 

“Realmente no fue algo polémico”, dijo. 

El proyecto de ley fue aprobado por el Senado de Oregón - 29 a 1 y en la Cámara - 58 a 1. El entonces Gobernador Neil Goldschmidt firmó la ley el 7 de julio de 1987.   

Esfuerzos Para Revocar El Estatus De Estado Santuario 

Agentes del orden de Oregon no siempre han seguido la ley.

Por ejemplo, la Oficina del Alguacil del Condado Multnomah está investigando si un oficial violó la ley cuando supuestamente facilitó una detención hecha por agentes de Inmigración y Aduanas en el Centro de Justicia localizado en el centro de Portland. 

Los republicanos del estado han intentado recientemente abolir la ley del santuario de Oregon.

Los representantes Sal Esquivel, de Medford, y Mike Nearman, de Independence - la ciudad donde una vez se encontraba el restaurante Hi Ho - respaldaron una medida electoral destinada a su derogación.

Pero en octubre del 2016, el Departamento de Justicia de Oregon detuvo la medida para que esta llegara a la boleta electoral del 2018. La agencia dijo que no era claro lo que los partidarios le pedían al público al momento de recolectar firmas – algo que forma parte del proceso de votación del estado.

Antes de esta sesión legislativa, Esquivel presentó un proyecto de ley que derogaría la ley, pero dijo que los demócratas “la congelaron y no permitirán una audiencia sobre ella”. En febrero, la Gobernadora Kate Brown reiteró su apoyo a la decisión de Oregon de convertirse en un estado santuario. 

El padre de Esquivel vino de México con una visa de trabajo en 1945. 

“Él estuvo aquí un par de semanas y decidió, ‘Ya sabes, Estados Unidos es un lugar muy bonito, me gustaría ser un estadounidense’”, dijo Esquivel.

Él dijo que su padre vino a los Estados Unidos legalmente, “trabajó muy duro”, y se convirtió en ciudadano en 1959.

“Fue el ícono del sueño americano”, dijo Esquivel. “Le tenderé la mano a quien venga aquí legalmente, no me importa de dónde vienen. Pero si no están aquí legalmente, entonces no lo haré, no creo en eso porque rompes la ley para venir a mi país, entonces eso demuestra tu desprecio por mi país “. 

¿El Turno De California?

Barilla ahora vive en California, donde ha seguido con entusiasmo la “Ley De Estado Santuario”. 

Se espera que el proyecto de ley 54, patrocinado por el presidente del Senado Kevin de León, demócrata, pase. 

Si se convierte en ley, la nueva política podría colisionar directamente con el esfuerzo de la administración Trump de deportar a personas que están en el país ilegalmente. Un estimado de 2,3 millones de inmigrantes indocumentados viven en California, una cantidad mayor a la de cualquier otro estado. 

“No podemos controlar la administración Trump, sin embargo, podemos controlar cómo California gasta sus dólares preciados, provenientes de impuestos”, dijo de León durante una audiencia en marzo en Sacramento. “Este no debe ir para apoyar una máquina de deportación inmoral, que agotará la misma mano de obra y fuente de innovación que ha ayudado a que la economía de nuestro estado sea la sexta más grande del mundo”.

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