Cora Kirkpatrick organiza letreros de candidatos en la sede del Partido Demócrata del condado de Washington, en Hillsboro, el 12 de septiembre de 2026.
Jenny Kane para OPB
Un grupo de candidatos políticos, voluntarios y funcionarios electos se reunió en la sede del Partido Demócrata en Hillsboro un sábado nublado de septiembre con una visión compartida: transformar la política demócrata local.
Planeaban tocar puerta a puerta para apoyar a los candidatos al concejo municipal. Volantes de las campañas apilados sobre las mesas los describían como “semillas de cambio”. Una de ellas, Diana Jackson, una madre soltera que trabaja para una firma de defensa pública, se dirigió a la audiencia.
“Tenemos muchos funcionarios electos que están ahí para defender a las corporaciones y a las personas adineradas que no están pagando lo que les corresponde”, afirmó Jackson. También mencionó que se está construyendo un centro de datos cerca de la escuela de sus hijos, una de muchas instalaciones con generosas exenciones de impuestos que se han convertido en un tema decisivo de cara a las elecciones que se aproximan.
All images: Jenny Kane para OPB.
“Necesitamos personas que estén aquí para representar a la gente que vive aquí”.
Candidatos como Jackson están compitiendo por una gran cantidad de cargos en las elecciones de este año, que podrían cambiar el panorama del liderazgo político en el condado de Washington. Quien sea que gane ayudará a gobernar el segundo condado más poblado y algunas de las ciudades más grandes del estado ubicadas en él. La región es considerada el motor de la economía del estado, con grandes empleadores como Nike, Intel y otras compañías de tecnología que conforman el llamado Silicon Forest.
Durante años, la región ha sido liderada por republicanos o por demócratas moderados favorables a las empresas. Ahora, el Partido Demócrata está apoyando una lista de candidatos progresistas, incluyendo a varios de los que se identifican con el Partido Socialista Democrático de Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés). Muchos están uniendo fuerzas a través de volantes de campaña, publicaciones en redes sociales, eventos públicos y más, en un esfuerzo por impulsar una nueva visión del partido.
La elección refleja una tendencia que se está viendo en todo el país, en la cual candidatos progresistas están desafiando cada vez más a los demócratas del establishment. Los resultados podrían anticipar la dirección que tomará el partido y servirían como una prueba de la manera en que está resonando el mensaje del progresismo entre los votantes.
Centros de datos y control migratorio dominan la elección
Esas tensiones son especialmente intensas en el condado de Washington por varias razones. Es el hogar de docenas de centros de datos, una industria que ha sido recientemente objeto de fuerte rechazo por parte de críticos que se muestran preocupados por acuerdos negociados con líderes locales que se remontan a décadas.
Adicionalmente, el condado, el más diverso de Oregón, ha sido el epicentro de la ofensiva contra la inmigración de la administración Trump en el estado. Hillsboro y el condado de Washington declararon el estado de emergencia en diciembre pasado en respuesta a las redadas, pero algunos candidatos progresistas aseguran que los líderes no están haciendo lo suficiente para proteger a los miembros de la comunidad de la deportación. Han pedido que se establezcan moratorias a los desalojos y que las autoridades locales vigilen a las autoridades federales.
“El nivel de participación cívica y el nivel de frustración se han incrementado a un punto en el que necesitamos un tipo diferente de funcionarios electos”, afirmó Karim Delgado, uno de los tres candidatos “semillas de cambio” que aspira al Concejo Municipal de Hillsboro.
Los candidatos al Concejo de la Ciudad de Hillsboro Karim Delgado, a la izquierda, y Dorian Russell, a la derecha, hablan mientras hacen campaña el sábado 12 de septiembre de 2026.
Jenny Kane para OPB
Gran parte del movimiento DSA comparte puntos de vista que en algún momento pudieron parecer radicales: atención médica universal, cuidado infantil y educación gratuita; mayores impuestos para las corporaciones y personas de más ingresos, y la abolición de la agencia federal encargada de aplicar las leyes de inmigración.
Frustrados por la débil respuesta del Partido Demócrata ante la administración Trump, esta nueva generación de candidatos de clase trabajadora cree que su mensaje encontrará eco entre los votantes desencantados con el establishment.
“Los demócratas han tenido un control total del estado. ¿Por qué no estamos haciendo más o a mayor escala o mejor?”, aseguró la representante del estado Farrah Chaichi, una socialista democrática de Aloha.
Aun así, otros se muestran escépticos de que reemplazar a experimentados líderes políticos conducirá a la formulación de buenas políticas.
El exsenador del estado Mark Hass, un demócrata moderado de Beaverton que pasó dos décadas en la legislatura, cuestionó las posibilidades de los candidatos progresistas en el condado de Washington, donde, tal y como ocurre en general en Oregón, la mayoría de los votantes no está afiliada a ninguno de los principales partidos políticos.

ARCHIVO: FILE – El senador estatal, Mark Hass, demócrata por Beaverton, en el Senado de Oregón en 2019.
Bradley W. Parks / OPB
“Creo que es fácil decir que estás en contra de los centros de datos o que estás en contra del abuso en materia de inmigración, pero lo que nunca escucho de esta misma gente es: ‘está bien, así es como deberíamos hacer esto’”, mencionó Hass.
A nivel nacional, los republicanos han aprovechado el surgimiento del DSA en un esfuerzo por atraer a los votantes moderados y evitar una ola azul en las elecciones de medio término. Hass manifestó que está preocupado porque el influjo de ese tipo de candidatos pueda hacer que los demócratas moderados se pongan del lado de los republicanos en el futuro.
“Ese es el temor. Puedo imaginarme que eso suceda. De verdad, puedo hacerlo”, señaló Hass.
Los republicanos alguna vez dominaron los cargos de elección popular en el condado de Washington, pero ahora los demócratas representan todos excepto dos distritos legislativos. Menos de uno de cada cinco votantes registrados es republicano.
Algunos escaños podrían dar un mayor giro a la izquierda. Los socialistas democráticos se postulan por dos escaños legislativos que fueron, por largo tiempo, ocupados por demócratas moderados. Los progresistas también tienen la mirada en los escaños no partidistas de la Comisión del Condado de Washington, incluyendo su presidencia, y los concejos de las ciudades de Beaverton, Tigard y Hillsboro.
A menos de un mes de la elección se abre una brecha entre dos bandos, según los respaldos políticos y los fondos de campaña que apoyan a los candidatos.
Por un lado, líderes empresariales y políticos establecidos están apoyando a candidatos de tendencia moderada, entre los cuales están la Cámara de Comercio del Condado de Washington y los sindicatos que representan a los bomberos, los policías y los constructores de viviendas. Por otro, poderosos grupos sindicales, opositores de los centros de datos y los políticos socialistas democráticos están apoyando a la línea progresista. Entre ellos están los sindicatos que representan a los empleados públicos, maestros y otros grupos que buscan oponerse a los centros de datos.
La sede del Partido Demócrata del condado de Washington en Hillsboro.
Jenny Kane para OPB
Sin embargo, la candidata al Concejo de la ciudad de Beaverton Evelyn Kocher, una socialista democrática quien sería la primera persona abiertamente trans en ocupar un cargo local en Beaverton, aseguró que ella y su oponente moderada tienen de hecho más cosas en común que diferencias. De hecho, ambas son respaldadas por el Partido Demócrata local.
“Creo que nuestros valores son más similares que diferentes. Pienso que la principal diferencia entre nosotras es quiénes son nuestros simpatizantes y de dónde vienen nuestros fondos”, indicó Kocher.
La campaña de Kocher es respaldada por otros progresistas del condado de Washington, mientras que su oponente, Rachel Philip, es apoyada por la mayoría del actual concejo de la ciudad, la Cámara de Comercio de Beaverton y varios legisladores demócratas moderados.
En un comunicado, Philip destacó el amplio apoyo que recibe, que incluye a organizaciones de trabajadores y grupos progresistas. Estos apoyos “reflejan mi trayectoria de unir a las personas alrededor de calles más seguras, asequibilidad, acción climática y un gobierno local receptivo”, escribió en un correo electrónico.
“Los problemas que enfrenta Beaverton no se resolverán dividiendo a nuestra comunidad en bandos ideológicos”, indicó Philip.
Ofensiva de ICE sacude al condado de Washington
Pocos lugares de Oregón han evolucionado tanto como el condado de Washington. Antes era dominado por la agricultura, y luego experimentó un crecimiento de la población a medida que empresas como Intel y Nike contribuyeron a convertirlo en un dinámico suburbio de Portland.
De acuerdo con los datos del último censo de Estados Unidos, más de 600.000 personas viven en el condado de Washington y ahora es considerado el motor económico de Oregón.
“Buena parte del dinero que se genera en el condado de Washington se distribuye al resto del estado y eso afecta todo, desde las autopistas hasta las escuelas”, mencionó Hass.
Un voluntario sostiene un mapa, mientras participa en una reunión en la sede del Partido Demócrata en el condado de Washington, antes de empezar la campaña puerta a puerta.
Jenny Kane para OPB
El crecimiento del condado a lo largo del tiempo ha ido acompañado por un giro generalizado hacia la política de izquierda. Entre los candidatos más progresistas electos recientemente están Juan Carlos González, quien fue elegido para el Consejo Metropolitano en 2018 y, posteriormente, como presidente de la junta regional; Wlnsvey Campos, otra demócrata, que fue elegida para la legislatura en 2020, y Chaichi, que fue elegida en 2022.
Los líderes electos de la región han comenzado, poco a poco, a reflejar la composición de su población. Eso parece haberla convertido en un blanco del plan de deportaciones masivas de la administración Trump.
El otoño pasado, agentes se desplegaron por todo Oregón como parte de la ofensiva de inmigración denominada Operación Rosa Negra (Operation Black Rose, en inglés). En el condado de Washington muchos inmigrantes se escondieron.
Agentes de control de inmigración arrestaron a personas afuera de los supermercados, plazas comerciales y escuelas; rompieron ventanas de vehículos, y enviaron detenidos al hospital.
El condado tiene la mayor proporción de arrestos por temas de inmigración en Oregón. Lo anterior, según un análisis de los arrestos ocurridos entre julio de 2025 y el fin de ese año, realizado por la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Portland (PIRC, por sus siglas en inglés). Eso representó el 33,5 % de los arrestos realizados por ICE en el estado durante ese periodo.
Candidata demócrata al Senado del Estado de Oregón por el Distrito 15, Myrna Muñoz, habla en la sede del Partido Demócrata en el condado de Washington el sábado 12 de septiembre de 2026.
Jenny Kane para OPB
Esas tácticas agresivas provocaron un amplio descontento en el estado liderado por los demócratas, lo que impulsó la decisión de muchos candidatos de postularse a cargos públicos. Myrna Muñoz, quien está aspirando a un escaño en el Senado estatal, manifestó que la ofensiva de ICE y ver a sus vecinos perder la confianza en sus líderes la motivaron a lanzarse a las primarias de mayo.
“Creo que el crecimiento del DSA tiene que ver con contrarrestar el auge del fascismo”, señaló Muñoz.
Centros de datos causan controversia
Últimamente, muchos candidatos han centrado su campaña en otro asunto: los centros de datos. De acuerdo con un reciente reporte de ECOnorthwest y la Universidad de Virginia, hay 111 de esas instalaciones en Oregón. La industria emplea a cerca de 2.600 personas en el estado, pero genera unos 2,4 billones de dólares en valor económico.
El condado de Washington estuvo entre los primeros del estado en sumarse al auge de los centros de datos, concediendo generosas exenciones con la esperanza de cosechar un beneficio económico. Allí están ubicados 29 centros de datos, más que en cualquier otro condado del estado.

El Centro de Datos QTS en Hillsboro, Oregón, el 16 de septiembre de 2026.
Saskia Hatvany / OPB
El condado cedió mucho para darle la bienvenida a esa industria. El año pasado, recibió 20,5 millones de dólares en ingresos por los impuestos sobre la propiedad de esas instalaciones, lo que representó cerca del 1 % de su base tributaria. En contraste, Morrow, un condado rural del este de Oregón y de unos 12.000 habitantes, recibió cerca de 23 millones de dólares.
Actualmente, los centros de datos se encuentran en medio de una tormenta política a nivel nacional por el uso del agua, la energía y la tierra. El tema es un eje central del ciclo electoral de 2026, con candidatos que están haciendo alarde de la postura firme que planean adoptar.
Nafisa Fai, una comisionada del condado de Washington elegida por primera vez en 2020 y quien se postula para presidenta de la comisión, propuso una moratoria para los centros de datos a comienzos de este año. La iniciativa fracasó porque sus compañeros comisionados argumentaron la falta de terrenos zonificados para uso industrial disponibles en áreas no incorporadas dentro de la jurisdicción del condado. Otros candidatos han recurrido a los tribunales, con el objetivo de anular los beneficios fiscales que los gobiernos locales han otorgado a esta industria.
All images: Jenny Kane para OPB.
“Estamos hablando del suelo, el aire y el agua”, dijo Kipperlyn Sinclair, una concejala de la ciudad de Hillsboro que se postula a la Comisión del Condado de Washington. Ella es una de las varias personas que entablaron una demanda contra la ciudad por las exenciones de impuesto a los centros de datos.
“Esta es nuestra fuente de vida. No es un recurso corporativo. Lo que quiero que la gente entienda [es que] estos son sus dineros públicos que se les están regalando a las corporaciones”, indicó Sinclair.
Otros candidatos no han tomado una posición tan firme. Pam Treece, otra candidata a la comisión del condado y la opositora de Fai para la presidencia, llamó a la creación de una fuerza de tarea para orientar la política local alrededor de los centros de datos.
El oponente de Sinclair, Steve Callaway, fue alcalde de Hillsboro cuando se renovó el programa de zonas empresariales que permitió a los centros de datos asegurar las exenciones fiscales por décadas.
Callaway, un aliado de Treece y de otros candidatos moderados que compiten en esta elección, aseguró que se opone a los centros de datos de gran escala que se ven en el este de Oregón y en otras partes del país.
“Nunca me convenceré de que, francamente, Elon Musk o, ya sabe, Jeff Bezos, otras de estas personas que están instalando centros de datos, tengan en mente nuestros mejores intereses”, mencionó.


First image: Cortesía de Pam Treece.. Second image: Cortesía de Steve Callaway.
Callaway señaló que no está abogando por la construcción de centros de datos. Sin embargo, reconoce que algunas empresas pueden necesitarlos, como Lam Research, que ayuda en la fabricación de equipo para las firmas de chips de computadora y que recientemente lanzó una masiva expansión en Tualatin.
“Necesitamos diseñar incentivos que aborden el tema de los centros de datos, y necesitamos estar seguros de que los recursos sean protegidos”, dijo Callaway.
Crecen las tensiones
El debate ha generado consecuencias políticas. En las primarias demócratas de mayo, la senadora del estado Janeen Sollman, una legisladora de Hillsboro de larga trayectoria, estuvo bajo escrutinio por su apoyo a la legislación que allanaría el camino para el desarrollo industrial en tierras agrícolas.
Aunque planteó la idea como un paso necesario para el desarrollo económico, su oponente lo aprovechó para argumentar que estaba en favor de los centros de datos, lo que ella negó. Sollman perdió la elección primaria de mayo frente a Muñoz, una socialista democrática respaldada por poderosos sindicatos y opositores de los centros de datos.
Sollman rechazó la idea de que ella encaja en el molde de un establishment político y señaló que sus prioridades legislativas respondían en gran medida a lo que escuchaba de la comunidad. También dijo que la campaña en su contra “se basó en mucha desinformación y manipulación”. Señaló que fue una de las principales promotoras de la Ley POWER (Power Act, en inglés), una ley de 2025 que busca exigir a los grandes consumidores de energía, incluyendo los centros de datos, que paguen su parte de la electricidad.
Atribuyó parte de su derrota a la oposición de los sindicatos, que buscaron sacarla de su escaño por su voto en un proyecto de ley que convirtió a Oregón en el único estado que permitió a los empleados públicos en huelga recibir subsidio de desempleo.
“De ninguna manera creo que soy dueña de este escaño, entonces si alguien siente que ‘bueno, sabes, puedo hacerlo mejor, es mi momento’, adelante”, añadió.

La senadora del estado de Oregón Janeen Sollman, demócrata por Hillsboro, en el piso del Senado en 2024.
Kristyna Wentz-Graff / OPB
Desde las elecciones, la controversia en torno a los centros de datos ha crecido. Los críticos han atiborrado las reuniones públicas y han criticado duramente a los líderes locales, exigiendo que los organismos gubernamentales se opongan a la intrusión de la inteligencia artificial.
En un foro público en agosto, un hombre de Cornelius fue acusado de abordar de manera agresiva a Sollman por los centros de datos y las operaciones de inmigración. La senadora relató que Pedro García-Balderrama le quitó los lentes y los lanzó. García-Balderrama fue arrestado y acusado del delito menor de acoso y alteración de orden público en segundo grado.
“Espero que no pase tiempo en la cárcel. Pedí algunas medidas de seguridad. No quiero que tenga ningún contacto conmigo. También quiero que él encuentre ayuda y apoyo”, expresó Sollman.
Algunos líderes locales y del estado condenaron rápidamente el incidente, como un acto de violencia política. Sin embargo, otros candidatos, incluyendo algunos en la contienda por escaños en el condado de Washington, acusaron al establishment demócrata de ser más rápido para defender a un legislador que a los ciudadanos vulnerables afectados por las redadas de ICE.
“Se movilizaron de inmediato por un par de gafas. ¿Dónde está la energía para los hombres enmascarados que sacan a nuestros vecinos de sus cocinas sin una orden judicial o identificación?”, afirmó Delgado, el candidato al Concejo de la Ciudad de Hillsboro.
Muñoz fue criticada por expresar su simpatía por García-Balderrama en un comentario en línea, en el que escribió: “Me alegro de que estás bien, mijo. Estaba muy preocupada…” Ella donó 100 dólares para el fondo de su defensa legal, según reportó Willamette Week.
Cuando se le preguntó en la sede del Partido Demócrata en el condado de Washington por el incidente, Muñoz aseguró que condena la violencia política. “Toda mi campaña ha sido sobre la lucha contra la violencia política. Es acerca de detener los secuestros de nuestra gente en las calles”, indicó Muñoz.
“Siento que es un poco racista que mientras estaba diciendo eso por la gente morena, pareciera que no era importante para nadie. Sin embargo, cuando se dice por una senadora, importa mucho”, manifestó Muñoz. “No estoy diciendo que la senadora no sea importante. Por supuesto, ella también va a ser una de mis electoras. Quiero que viva segura aquí”, añadió.
Sollman aseguró que, desde entonces, ha recibido otras notas amenazantes. Como una adulta sobreviviente de la violencia doméstica, mencionó que el incidente “es sobre la violencia y, especialmente, sobre la violencia en contra de las mujeres”.
“Lo que más me preocupa es que cuando ignoramos algo como lo que ocurrió, y exclúyeme a mí, a otro funcionario electo o a cualquiera, estamos tolerando ese tipo de interacción en una democracia.”
Todos estan nerviosos
Los demócratas del condado de Washington han apoyado a muchos de los candidatos progresistas en las elecciones. Martita Meier, la presidenta del Partido y quien ha estado envuelta en la política local por décadas, explicó que la oleada de candidatos activistas este año luce muy diferente a otras elecciones que ha visto en el pasado.
“A nivel local, estamos en un punto de crescendo en el que tenemos la oportunidad de ver una orientación hacia la acción y nuestro condado está pidiendo eso”.
Además, comparó la controversia sobre los centros de datos como el despertar de un “dragón dormido”, pero dijo que el incidente con Sollman “cruzó la línea”. Meier desestimó que los candidatos estén justificando la violencia política a través de sus comunicados.
“Simplemente están diciendo que, en un mundo en el que las cosas están inestables, si no se enfrentan los problemas de frente es posible que se caiga en este tipo de problemas; entonces, no me sorprende”, aseguró.
El discurso cívico en el condado de Washington se ha seguido deteriorando. Durante una reciente reunión pública, la presidenta de la Comisión del Condado de Washington, Kathryn Harrington, hizo un gesto obsceno a Fai, quien se está postulando para reemplazarla.
Ante la presión pública, incluida la de Treece, a quien Harrington había respaldado, la presidenta anunció su renuncia. En un comunicado, Treece afirmó que devolvería la contribución de campaña de Harrington y removería su respaldo de su sitio web.
La candidata al Concejo de la Ciudad de Hillsboro, Dorian Russell, centro a la derecha, habla con Gabriel Méndez, a la izquierda, en la sede del Partido Demócrata en el condado de Washington el sábado 12 de septiembre de 2026.
Jenny Kane para OPB
“Creo que vamos a ver muchos más conflictos, la verdad”, dijo Blayne Soleymani-Pearson, fiscal y miembro del Comité de Distrito por el Partido Demócrata local, quien perdió la elección primaria de mayo para la Comisión del Condado. “Todo el mundo está muy nervioso; todo el mundo”, añadió.
Después de que el numeroso grupo reunido en la sede del Partido Demócrata del Condado de Washington se dispersara para iniciar la actividad de campaña, Delgado y su compañera Dorian Russell, candidata al Concejo de la Ciudad de Hillsboro, caminaron por una arbolada calle residencial, tocando puertas y compartiendo su mensaje.
Los candidatos comentaron que se sintieron obligados a postularse por la severidad de los problemas que enfrenta el condado. Russell, quien durante su adolescencia vivió en las calles y ahora dirige la organización sin ánimo de lucro más grande que provee servicios a personas sin hogar, dijo que el condado de Washington necesita nuevos líderes que tengan conexiones profundas con la comunidad. De otro modo, dijeron, “no estás preparado para el liderazgo de crisis”.
“Y estamos en crisis ahora mismo”, indicó Russell.
Actualización: Esta historia se actualizó para incluir una declaración de Rachel Philip